Al contestar esta pregunta que se nos realiza, puedo decir que, No, porque se tiene que valorar las actitudes, habilidades y destrezas del alumno en el desempeño de una acción, pero de igual forma esto resulta impropio porque el resultado final se ve en el desempeño del alumno, ya sea en la educación superior o en el campo laboral, no por el simple hecho de que haya cubierto una competencia se puede decir que es competente, esto es a razón de que el alumno puede tener diversas formas de aprender y asimilar el aprendizaje para ser empleado en el futuro y transformar su entorno para su beneficio.
Las teorías pedagógicas que se mencionan en la lectura están enfocadas a que el estudiante construya su aprendizaje de manera significativa, partiendo que de ya trae una serie de conocimientos previos que ha adquirido en su educación básica y que al relacionarlos con el nuevo conocimiento adquiere el aprehendizaje, aunado a esto, si el alumno contempla su entorno (realidad), en su proceso de enseñanza-aprendizaje lo construye y lo transforma (teoría socio-constructivista), para cubrir la competencia que le establece el programa de estudios o bien el modelo educativo del sistema que este cursando.
Por otra parte, es importante considerar que la evaluación del aprendizaje es algo subjetivo, ya que es el mismo alumno quien va a medir el grado de aprendizaje obtenido y si este fue un simple aprendizaje o un aprendizaje significativo, el mismo será quien lo evaluará, además del docente quien va a considerar los elementos que va a tomar encuenta el dicha evaluación. Cabe mencionar, que el docente podrá evaluar al alumno mediante las competencias tanto de conocimientos, desempeño y producto, a simple vista, que sería una evaluación de manera parcial, pero que no garantiza en que grado el alumno adquirió su aprendizaje, esto es un paradigma socio-criticó.
También es importante mencionar que el papel del docente tiende a ser reestructurado al incorporar nuevas formas de entender su profesión, al adecuar las estrategias de enseñanza-aprendizaje, implementando a la situación didáctica nuevos elementos acordes al nuevo modelo, así como tener un mayor empleo de la tecnología en sus sesiones de clase y cumplir con las competencias que le son propias al docente y al alumno.
Por otra parte, me permito comentar al autorPrzesmycid, el cual en su obrala Pedagogia diferenciada (1991), donde menciona que la evaluación es un parámetro hacia el docente para auto-evaluar nuestro desempeño docente, así mismo esta convencido de lo que se les va a enseñar a los estudiantes y percatarnos en determinado momento de nuestras fortalezas y debilidades que como docentes tenemos y esto nos ayudará a reflexionar sobre nuestro quehacer docente y del alumno, es decir de aprendizaje para el aprehendizaje, transformando así la educación del siglo XXI.
En cuanto a las fortalezas y debilidades que tenemos como docentes, es importante partir de un análisis a conciencia para poder presentar estos puntos a nuestros compañeros, para poder aceptar una crítica constructiva y de forma positiva.
Herminio Montiel Toledo
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1 comentario:
Hola Herminio
Creo que tienes mucha claridad en cuanto a que lograr una competencia no hace al alumno competente. Buscar aprendizaje significativos planteando problemas de la realidad contextual del alumno es otra de tus fortalezas; más aún cuando tomas en cuenta los conocimientos previos (Creración de ZDP). Hay solidez en tu escrito, mucha claridad en la intención de la propuesta de la SEMS. Si a debilidades me debo referir, tu no las presentas en tu escrito pero mencionas la conciencia personal, el compromiso que debemos adoptar para llevar esta visión lo mejor posible, otra debilidad que tu bosquejas es la evaluación por su carácter subjetivo, eso es lo que finalmente nos deja siempre la duda de si el alumno es compétente o sólo logró la competencia.
Hasta luego
Roberto
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